La visita que realizará el Papa Benedicto XVI a México se dará previo a
dos eventos de gran relevancia: el proceso electoral para renovar la
Presidencia de la República y la discusión para modificar el Artículo 24 de la
Constitución —que supuestamente permitiría mayores libertades religiosas—,
eventos en los que inevitablemente tendrá influencia el viaje del máximo
jerarca de la iglesia católica.
Así lo señaló, Óscar de los Reyes Heredia, profesor-investigador del Instituto
Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Santa Fe. Ello,
dijo, a pesar de que para la Iglesia Católica éste es un viaje que sólo busca
traer al pueblo mexicano un mensaje de paz, ante los tiempos de violencia e
inseguridad que estamos viviendo.
El evento —dijo— podría ser capitalizado por partidos políticos, aquellos que
están más apegados a la derecha, "a un sector conservador, que de manera
indirecta buscarán aprovecharlo para ganar adherentes e influir en la
percepción de la opinión pública".
Entrevistado por Crónica, el doctor en Derecho Constitucional añadió que en
estos momentos "esta visita es de gran importancia para la propia Iglesia
católica, interesada en que se modifique el Artículo 24 así y obtener mayores
libertades" para la acción en la sociedad.Pronosticó que, sin embargo, el
pueblo de México, muy ajeno a los intereses políticos, el pueblo de México se
"volcará" a las calles para ver al Papa, pues nuestro país es el
segundo a nivel mundial con mayor número de católicos, tan sólo superado por
Brasil y seguido por Estados Unidos.
Entrevistada por separado, Lillian Briseño Senosiain, directora de la Escuela
de Ciencias Sociales y Humanidades, del mismo instituto educativo,
refirió que en nuestro país 80 por ciento de la población "por cultura,
son o somos católicos; es decir, alrededor de 90 millones de mexicanos".
Por ello, no descartó que mucha gente viaje a Guanajuato para poder ver de
manera personal al Pontífice, además de que en ese estado se concentra una gran
cantidad de creyentes.
Tratarán de verlo no obstante que la "imagen" del Benedicto XVI es la
de un Papa más conservador y completamente diferente a su antecesor, Juan Pablo
II, "quien realmente atraía y movía multitudes".
"Más allá del carisma o no de Ratzinger, el Papa es el Papa, y no por nada
la religión católica lleva más de 2000 años, y es una de las instituciones más
fuertes a nivel global", dijo.
Los datos. Briseño Senosiain resaltó que México es un país de cultura católica,
pues si bien hay quienes son fieles practicantes y otros no tanto "por
cultura, cuando nos pregunta a qué religión pertenecemos, decimos que somos
católicos".
En cuanto a las cifras, destacó que al cierre de 2010 el porcentaje de
población que profesa la religión católica es de 82 por ciento del total, y
sólo el 18 por ciento restante está distribuido en otras diferentes religiones
o no creyentes.
En el último censo que se tiene del INEGI, de 2010, se observa que la
religión mayoritaria sigue siendo la católica, con alrededor de 89
millones de personas); pero también han ido en incremento otras creencias, con
alrededor de 22 millones 400 mil personas.
Indicó que algunas de las que mayor número de simpatizantes han captado son las
consideradas pentecostales, evangélicas o cristianas. La Luz del Mundo, los
Adventistas del Séptimo Día, los Evangelistas, Testigos de Jehová, La Iglesia
de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ya alcanzan 6.7 por ciento, más
de siete millones 500 mil personas.
Asimismo, alrededor de cinco millones de personas no profesan religión
alguna, en tanto que unos nueve millones pertenecen a las iglesias ortodoxa,
anglicana, protestantes luteranos, menonitas, judaísmo, y al islamismo.
Los intereses. Óscar de los Reyes resaltó que, además del beneficio que
buscarán los partidos con la visita del Papa, la propia iglesia católica
intenta un acercamiento directo con la clase política, con el fin de mantenerse
vigente en términos de percepción con los distintos actores que van a tomar las
decisiones en el futuro.
Me parece, dijo, que esta visita es de gran interés para la Iglesia y no nada
más en términos de lograr la reforma al Artículo 24, sino también mantener
presencia entre los tomadores de las decisiones políticas.
Señaló que la iglesia ve en el candidato Andrés Manuel López Obrador "una
amenaza", por más que éste, a finales del año pasado, cambió de estrategia
con un mensaje conciliador, "de reconciliación y de mesura". Media esta
estrategia el político va reposicionándose, "y eso ha alertado a la
iglesia católica".
El investigador precisó que la clase política del Distrito Federal ha enviado
numerosos mensajes de que la izquierda es un riesgo para la Iglesia católica,
debido a medidas progresistas tales como el matrimonio entre personas del mismo
sexo y el aborto.
De los Reyes descartó la posibilidad de que la iglesia católica pudiera
"irse con el mejor postor". Esta institución —dijo— primero buscará
un acercamiento con los candidatos y poner en la mesa ciertos intereses.
Recordemos que la Iglesia "no negocia pero sí coloca en la mesa sus
intereses". Y hay un interés muy dirigido al gobierno local, aunque
intenta hacer creer que no es así.
El investigador atribuyó a esta situación el hecho de que Benedicto XVI
no visitará la ciudad de México, aunque tiene enorme interés por influir en
cierta clase política de la capital, con miras a revertir políticas que pueden
extenderse en otros puntos del país.
Respecto a la posibilidad de que la visita influya para modificar el Artículo
24 en los términos que pide la iglesia, el académico vio poco probable tal
hecho. La reforma "no creo que se dé antes de las elecciones, para evitar
que se conviertan en un botín para algún partido político".
Además, la tarea del Congreso va a ser a la baja en estos meses, antes de las
elecciones, y difícilmente los legisladores van a aprobar alguna ley que
pudiera favorecer a algún sector de la clase política, consideró por último De
los Reyes.
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